Mammut se funda en 1862 en Suiza, originalmente como fabricante de cuerdas, y con el tiempo se convierte en una de las marcas de referencia del montañismo y el material técnico de exterior. Desde comienzos de los 2000 es también una de las marcas outdoor con el historial de sostenibilidad más largo del sector: en 2008 se convirtió en la primera empresa outdoor en unirse a Fair Wear Foundation, la organización que audita condiciones laborales en fábricas textiles, y desde 2011 trabaja con bluesign para reducir el uso de sustancias químicas nocivas en sus tejidos.
A diferencia de marcas que solo publican declaraciones propias, el rendimiento de Mammut en Fair Wear se audita y se publica externamente cada año, lo que da a sus cifras un respaldo poco habitual en el sector. Dicho esto, sus objetivos de material —como el 100% de algodón orgánico para 2025— son metas de colección completa, no una garantía de que una prenda concreta lleve ese algodón certificado: conviene revisar la composición de cada producto en lugar de asumir que todo el catálogo cumple el objetivo por igual.