Colorful Standard nace en Copenhague en 2015 con una propuesta muy concreta: crear básicos de algodón orgánico con un catálogo de color mucho más amplio que el habitual en el sector, para poder combinar prendas de distintas temporadas sin que pasen de moda.
La marca trabaja con algodón orgánico certificado GOTS fabricado principalmente en Portugal y Turquía, y mantiene un catálogo reducido de siluetas que se repiten temporada tras temporada, renovando solo la paleta de color.